Agnès Dufau, farmacéutica veterinaria: “El mayor error con los gatos es pensar que son perros pequeños; al compararlos nos parecen distantes o fríos, pero es su naturaleza”

Agnès Dufau tiene 60 años, vive entre Barcelona y Toulouse, trabaja en innovación digital dentro de un laboratorio farmacéutico veterinario y dedica buena parte de su vida a una misión que considera urgente: conseguir que la sociedad comprenda realmente a los gatos.
Fundadora y presidenta de Fedecats, entidad de referencia en España en gestión ética de colonias felinas, defiende que la protección animal solo puede construirse sobre el conocimiento.
Su trayectoria demuestra que detrás de cada gato comunitario hay ciencia, civismo, educación y una enorme red de personas que trabajan para construir una convivencia mejor entre animales y seres humanos.
“Los gatos tienen una personalidad muy particular”
-¿Cómo empieza su relación con los gatos?
-Siempre estuvieron presentes. La verdad es que no recuerdo un momento concreto. No podría decir si tenía cinco o seis años. Lo único que sé es que siempre hubo gatos en mi vida. Formaban parte de mi paisaje cotidiano, de mi infancia y de mi familia.
Con el tiempo fui comprendiendo que eran animales y también descubrí algo que me llamó la atención: existía muchísimo desconocimiento sobre ellos. Cuanto más aprendía, más evidente se hacía que necesitaban personas dispuestas a comprenderlos, defenderlos y explicarlos mejor.
Agnès Dufau descubrió que había mucho desconocimiento sobre los gatos. Foto: Agnès Dufau/LV-¿Qué le fascinaba de ellos?
Probablemente su manera de estar en el mundo. Los gatos tienen una personalidad muy particular. Son animales que establecen relaciones muy distintas a las que estamos acostumbrados con otras especies.
No buscan agradar constantemente. No actúan para satisfacer expectativas humanas. Conservan una forma de libertad muy especial. Creo que eso siempre me resultó fascinante.
-¿Cuál es el mayor error que cometemos con ellos?
–Pensar que un gato es un perro pequeño. Parece una frase simple, pero detrás hay muchísimos problemas. Gran parte de las decisiones equivocadas que tomamos nacen precisamente de esa confusión. Queremos que se comporten como perros, que interactúen como perros, que vivan como perros y que necesiten las mismas cosas que los perros. Y no es así. Son especies completamente diferentes.
-¿Qué diferencia esencial existe?
El gato tiene unas necesidades etológicas propias. Es un animal territorial. Necesita controlar su espacio. Necesita lugares donde refugiarse. Necesita poder decidir cuándo interactúa y cuándo no. Muchas personas interpretan esas conductas como distancia o frialdad cuando en realidad forman parte de su naturaleza. Comprender esto cambia completamente la forma de convivir con ellos.
-Usted insiste mucho en la etología.
Porque es fundamental. Durante muchos años se habló poco de etología felina. Hoy sabemos mucho más que hace quince o veinte años. Sabemos cómo perciben el entorno, cómo se relacionan con el espacio y cuáles son sus necesidades emocionales y comportamentales. Sin embargo, ese conocimiento todavía no ha llegado plenamente a la sociedad.
Existe una distancia importante entre lo que la ciencia sabe y lo que muchas personas creen saber.
-¿Qué necesita un gato para ser feliz?
-Necesita poder comportarse como un gato. Parece obvio, pero muchas veces no lo es. Necesita moverse en tres dimensiones, subir a lugares elevados, observar desde arriba, esconderse cuando lo desea, disponer de espacios seguros, jugar, desarrollar conductas naturales de exploración y caza. Son aspectos esenciales para su bienestar.
-Suena interesante “vivir en tres dimensiones”…
-Porque es exactamente así. Un gato no vive únicamente en el suelo. Necesita verticalidad. Necesita altura. Un simple armario, una estantería o un rascador alto pueden marcar una diferencia enorme en su calidad de vida. Son detalles que muchas personas pasan por alto porque desconocen cómo funciona realmente esta especie.
-Hay quien piensa que un gato solo se siente mejor acompañado por otro gato.
-Y muchas veces ocurre exactamente lo contrario. Hay personas que incorporan un segundo gato pensando que están haciendo un favor al primero. Lo hacen con la mejor intención del mundo. Pero si no se hace correctamente, puede generar conflictos importantes.
Los gatos no son animales gregarios como los perros. La convivencia entre individuos requiere condiciones concretas y no siempre resulta beneficiosa.
-¿Qué es para usted la libertad en un gato?
-La capacidad de elegir. Poder acercarse cuando quiere. Poder retirarse cuando necesita tranquilidad. Poder decidir. Siempre digo que uno de los mayores privilegios que puede vivir una persona es que un gato venga a buscarte sin que tú se lo hayas pedido. Eso significa que existe confianza real.
Los gatos no son animales gregarios como los perros. Foto: ArchivoQué es Fedecats y cómo funciona
-Fedecats se creó en 2018. Antes había trabajado como presidenta de la Plataforma Gatera de Barcelona, una coordinadora que agrupaba a numerosas entidades de protección felina. Con el tiempo vimos la necesidad de crear una organización especializada en gestión felina basada en conocimiento científico y buenas prácticas. Así nació Fedecats.
-¿Qué es exactamente Fedecats?
-Es una asociación sin ánimo de lucro dedicada a promover la gestión ética y rigurosa de las poblaciones felinas. Nuestro objetivo principal es difundir información científica sólida, formar profesionales y ayudar a implementar buenas prácticas en la gestión de colonias felinas.
-¿Cuántas personas forman parte del proyecto?
-La junta que trabaja activamente somos cuatro personas. Después contamos con una red de colaboradores extraordinaria formada por veterinarios, juristas, especialistas en políticas públicas y expertos en diferentes disciplinas. Son alrededor de treinta personas que colaboran con nosotros cuando necesitamos apoyo técnico o científico. Además, es una red internacional.
Por David Escamilla, La Vanguardia.
Fuente: www.clarin.com



